Nuria Sanz


Experta en cultura en todas sus expresiones. Desde pequeña se interesó en los libros, pero fue el ballet lo que le permitió desarrollar su disciplina personal y laboral. Estudió la licenciatura en Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid y se doctoró en Prehistoria por la Universidad de la Sapienza en Italia. Posteriormente, coordinó el máster de Gestión Cultural: Patrimonio, Turismo, Ocio y Naturaleza de la Universidad Complutense, el primero en ese tema. La coordinación de este programa la llevó a iniciar su carrera internacional a finales de los años noventa, pues dado su reconocimiento en la materia se le invitó a formar parte del Departamento de Patrimonio Cultural del Consejo de Europa. 

Originaria de Madrid, España, trabaja en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) desde el 2001, en cuya sede de París estuvo encargada del despacho para América Latina. Encabezó el equipo que impulsó la inclusión del sistema vial andino, Qhapaq Ñan, en la lista de patrimonio mundial. Antropóloga de formación, desde el 2013 inició su labor como directora y representante de la Oficina en México de la UNESCO. Toda su carrera, desde la academia hasta las Naciones Unidas, pasando por el Consejo de Europa, se ha centrado en la promoción de la cultura y la protección del patrimonio mundial.

Lleva la cultura en la sangre pues su familia, además de ser republicana, fue parte del movimiento anarquista intelectual que surgió en España a finales del siglo XIX. Su abuelo fue una persona muy importante para ella, ya que despertó su curiosidad cultural, le explicó la repercusión que tuvo la Guerra Civil Española en su familia y le enseñó lo que era la ONU.